ENCUENTRO
Realengo anduve
entre la selva oscura
de los milenios.
Y te encontré, bien
mío,
en la silvestre
orquídea
del viejo árbol.
ENCUENTRO
Realengo anduve
entre la selva oscura
de los milenios.
Y te encontré, bien
mío,
en la silvestre
orquídea
del viejo árbol.
IGLESIA
Sobre una roca
edificó Jesús
su santa iglesia
de amor, felicidad
y luz de eternitud.
PUERTA
La puerta angosta
me llevará hasta Ti,
¡Oh, Señor mío!
Del Espíritu Santo
me guiará su luz.
AMOR OCTOGENARIO
¡Amor, amor! ¡Que abril se torna oscuro! — Juan Ramón
Jiménez
¿Por qué llegaste en el otoño, amor,
y no en mi ya lejana primavera,
encinta de candor y de quimera
sintiendo de la vida su clamor?
¿Quién te guio a mí, exhausto de buscarte,
exquisito amor, de ternura pleno?
Jugosa fruta de cercado ajeno.
¡Al fin, alma mía, pude encontrarte!
Cántale, ruiseñor imaginario,
tu lírico concierto prodigioso
a la cándida amada entristecida.
Amor, amor de vate octogenario
doncel años ha, luego árbol frondoso.
Cerca la muerte, distante la vida.
GAÑÁN
Siempre seré
gañán de tu labranza,
luz de tu mundo,
de tu rebaño oveja,
SENSUALIDAD
Quiero besarte,
prodigiosa mujer,
cada partícula
de tu cuerpo
sensual,
fragante y delicado.
CONFIDENTE II
Río de mi alma.
Río de Marabal,
dueño de mis recuerdos,
confidente inmortal
de mis primeros años.
CONFIDENTE I
Tú sí escuchas,
piedra, mis
peroratas,
aunque tediosas.
repetitivas, zonzas.
Eres mi confidente