NADA
En mi tumba de pobre yo no quiero
Cuando trague la tierra
Mi frío cuerpo de talante austero
Que ya nada lo aterra
La ya no primorosa compañía
De la lírica prosa
O la rima que di a mi poesía
En la mágica glosa.
Ni a los cientos de textos que escribí
En revistas y diarios
Como constancia fiel de que viví
Inmerso en escenarios
RUEGO
Baja, Señor, el peso de mi cruz
que estoy cansado ya.
Pon en mi vera un poco de tu luz
que tan obscura está.
Quiero, Señor, de tu verdad sorber,
tan solo un trago puro
cuya sublimidad pueda envolver
de paz mi cuerpo impuro.
Con tu humildad, Señor, deseo
vestir tanta arrogancia
que mi vida tiene, y en el espejo veo,
reflejada en jactancia.
OFRENDA LÍRICA
A Ernesto Kahan.
Insigne poeta y
médico
Desde mi Venezuela,
hoy por malos hijos
zaherida,
mi poesía vuela
a su Argentina, en
luz desvanecida.
Quiero rendirle
honor.
venerable vate,
facultativo,
emisario de amor,
de las letras
temerario cautivo.
De mi lírica ofrenda,
-maestro de las
letras argentinas-
de su prístina senda
saldrán luces,
confites, bambalinas.