Rastrojo
En
el rastrojo
del
amor que se fue
quedaron huellas.
Aprender
Más he aprendido
de mis múltiples
errores
¡Oh alma mía!
Lirio absorto de
belleza,
que de los
escasos aciertos.
Baño
En el mar de la ilusión,
se bañó mi poesía,
extasiada de alegría,
en su exacta dimensión.
Limpio está mi corazón,
de inmundicia me libré,
cuando mi cuerpo bañé
en el mar de la ilusión.
Para calmar la ardentía,
del inclemente picor,
en agua pura de amor
se bañó mi poesía.
¡Oh musa! ¡Cuánta armonía!
¡Tanta verdad consagrada!
Avecilla alborotada
extasiada de alegría.
Carga de paz, redención.
Pajarillo testarudo,
oí tu cántico agudo
en su exacta dimensión.
Pretensión
“Para que tú me
pretendas,
te entregare mis
luceros,
galopare entre
tus sueños,
entre sabanas y
esteros”,
Bethzaida Montilla
Cabalga mi
poesía
en la belleza
del llano
en el caballo
alazano
de mi rica
fantasía.
Y forma su
algarabía
la paraulata
llanera,
arrogante y
altanera.
Exhibo joyas y
prendas
Cual trovador de
leyendas
Con ternura
verdadera
Para que tú me
pretendas
De la preciosa
llanura
Es dueño el
alcaraván
Y también lo es
el gabán.
Allí la madre
natura
para la
literatura
plenó de vida el
paisaje
que viste su
verde traje.
En los perfectos
senderos
oyendo quirpa y
pasaje
te entregaré mis
luceros.
Mi inspiración
se bañó
en el río de tu
cariño.
¡Cómo admiré tu
corpiño!
Que en tu pecho
se tornó
en la luz que
iluminó
mi oscurecido
camino
¿Obra tuya o del
destino
O fruto de mis
empeños?
Cual llanero
relancino
galoparé entre
tus sueños.
Del Arauca
vibrador
sorbí coplas
para ti
y entre sus
aguas hundí
mi cuerpo de
trovador
para pedirle un
favor,
el de poderte
expresar
con mi pésimo
versar
mis sentimientos
sinceros
envueltos en
azahar
entre sabanas y
esteros.
NADA 2
¿Qué somos? Nada.
Un amasijo de huesos
y débil carne
que, inexorablemente,
la parca devorará.