116
Disfruté, ¡Oh roble!.
de tu sombra amigable
y cobré fuerza.
115
Ábrete, libro,
en la página exacta.
¡Quiero tu luz!
114
Acepta, madre
María Inmaculada
mi ofrenda lírica.
113
Por el sendero
correcto de la vida
guié mis pasos.
112
El dictador,
sembró crueldad y muerte
y cosechó odio.
111
Se fue don Pepe
por siempre para el cielo.
¡Glorificado!
110
Con libertad,
el cóndor juguetea
entre las nubes.
109
Besa mis pies,
furtivamente, olita
de mar galante.
108
Que no se seque
el pozo de la musa
que mi sed sacia.
107
Plantas de mirto
sembraré en mi vergel
para ti, bien mío.