176
Que nada turbe
el paso de los
vientos
alebrestados.
175
Robar el fruto,
del ajeno cercado,
es peligroso.
.174
Duerme conmigo,
viajera de la noche.
Vela mi sueño.
173
Gusté tus senos,
virginales y
trémulos,
cual niño hambriento.
172
Tan cerca, parca,
y no te dejas ver
hasta que llegas.
171
Tu desnudez
convoca, vida mía,
a la lujuria.
170
En mi portal,
empedrado de sueños,
me encontrarás.
169
No vencerás,
tirano abominable,
al bravo pueblo.
168
Mi sed sació
el agua de la pila
de Rico Pobre.
167
Camina siempre
por el sendero recto
de la honestidad.