265
Corazón roto,
alma desconsolada,
amor deshecho.
264
Dame tu luz
para ahuyentar mis sombras
¡Sutil cocuyo!
263
Me lastimaste,
con tus lanzas de fuego,
mi inocente alma.
262
Borra, Señor,
con tipex, mis recuerdos
desventurados.
261
Malos recuerdos
afloran en mis sueños
y me perturban.
260
La sencillez
inmersa en mis poemas
mana del pueblo.
259
Mi poesía
navega por los mares
de lo fantástico.
258
Para tu gloria,
Señor omnipotente,.
¡Quiero vivir!
257
Jesús echó
del templo de su padre a
los mercaderes.
256
Deja mis sueños
tranquilos. Joven aún
tú los llagaste.