OTOÑAL
¡Llegó el otoño!
Los árboles se quitan
su cabellera.
APAGAR
¿Por qué apagaste
la llama del amor?
Alma en flor
que heriste y
despojaste
de su belleza
en gracia sumergida.
¡Cuánta tristeza!
La tarde está sumida
en mar de llanto.
Se aproxima la noche
negra, callada,
Teje la luna un
broche.
Luz purpurada.
TIERRA
De la tierra venimos
y hacia la tierra vamos.
¿Por qué la
mancillamos?
¿Por qué la
zaherimos?
¿Por qué no
protegerla?
¿Por qué no venerarla
en vez de maltratarla
y edénica volverla?
Como a la vida mía,
te quiero, noble tierra.
El hombre cada día
su navaja te entierra.
DÉJALA…
…Déjala,
alma, que llore para que rompa el dique que aprisiona sus lágrimas y éstas,
cual milagroso rocío, nutran las flores
del ignoto jardín que sólo ella y yo conocemos.
…Déjala,
vida, que grite frente a la prodigiosa montaña para que el eco de su grito sea
oído por ella, mujer que idealizó mi poesía, por las avecillas traviesas y
juguetonas que hacen ostentación de su libertad ilímite, por los esbeltos
árboles cargados de años como yo, y por
el asombrado labrador de ásperas manos que ha abiertos surcos en la tierra de
gracia para segar ópimos frutos.
…Déjala, cielo, que bese tus nubes, para que se obre
el prodigio de lluvia que alimentará los ríos y alejará la sequedad de la
tierra para que produzca vida en abundancia.
…Déjala,
poesía, que ame, que se alebreste, que
cante, que ore, que dance y bañe su cuerpo de exquisitos perfumes orientales
como los de las odaliscas de Las mil y una noches.
…Déjala,
corazón, que cabalgue confortablemente en el potro de mis sueños en mi pradera
vestida de joven grama y aves cantarinas y risueñas que le dan vida.
..
Déjala, río, que sumerja su impoluto
cuerpo en tus aguas de amor que purifican el cuerpo y el alma.
…
Déjala, turpial, que disfrute de la excelencia lírica que emana, realenga, de tu garganta.
PEDIGÜEÑO
En
las oraciones que devotamente rezo antes de dormir, pasajera nocturna, me
convierto en pedigüeño. Sí, amor, vistiendo mis harapos de humilde. Pido por
ti, dueña de riquezas materiales. Pido piedad para los venezolanos que han
huido de la peste del socialismo del siglo XXI, peor que la gripe española y el
virus chino. Pido castigo, divino y terrenal,
contra los torturadores que asesinaron al capitán de navío Rafael
Acosta, por proclamar “Libertad”. y contra los autores materiales e intelectual
que privaron de la vida al inspector Óscar Pérez, por reclamar democracia y
apagaron los ojos y los sueños del niño Rufo Chacón por pedir pacíficamente gas
doméstico.
Sí,
amor, pido con modestia al Redentor que murió en la cruz por el pecado de la
humanidad y predicar la verdad, mediante la intercesión de la divina Virgen
María, Madre de Madres.
Sí, pasajera de la noche, pido castigo divino y
terrenal contra el genocida narcodictador Nicolás Maduro y sus secuaces,
abominables como él, y contra los corruptos que asaltaron el erario público,
demolieron el bolívar y acabaron con Pdvsa, sumiendo a Venezuela en pobreza,
miseria, hambre y muerte, mediante el terrorismo de Estado.
Sí,
huésped invisible de la noche, pido el mejoramiento de los servicios
penitenciarios, estudiantiles y hospitalarios, medicina para los pacientes
trasplantados y para los enfermos de sida, cáncer, riñones y otras enfermedades.
Sí,
pasajera nocturna, pido porque se obre el milagro de la restauración de la
felicidad de Venezuela.
Y
pido para que el niño sano no se enferme y para que el niño enfermo sane.